Guerra, tiempos de amor y fe, desde el profundo corazón de México

 “—Mi nobleza me obliga a aceptar sus disculpas, pero habré de advertir que no soportaré una mofa más hacia las limitaciones de mi acompañante sin hacer evidentes las de su agresor”. Esta es una de las escenas de Guerra en tiempos de amor y fe, del autor mexicano Víctor Hugo Toussaint Vidal, alguien que entiende de Justicia (es licenciado en derecho y abogado ejerciente), pero que también, y de manera enjundiosa, sabe manejar la escritura desde la profundidad del pozo más importante que tiene un hombre, que es el corazón.

La novela Guerra en tiempos de amor y fe, recién salida de galeras y ya en los puntos libreros más importantes de México (y también en España), es una historia que parte de la cruenta revolución ocurrida en el país azteca, que duró la eternidad de once años y fue llamada “La Guerra Cristera”. El protagonista del interesante relato es Víctor, un joven nacido en el seno de una familia de rico abolengo, pero tan decadente como la España que le tocó vivir, la España Imperial que fenecía deshilachada por los gérmenes de su propia abulia y esquilmada por una legión de tahúres y oportunistas. En este agreste paraje, un joven noble y en demasía osado, debe abrirse camino a fin de recuperar las propiedades de la familia que fueron expropiadas por el gobierno mexicano, lo que no lo tendrá en absoluto fácil, porque la recién estrenada Constitución Federal prohibía de manera categórica el reconocimiento del linaje.

Nos ha gustado esta novela, no solo por su nudo argumental, sino por el barniz lírico que encierra la mayoría de sus páginas y la calidad literaria en su textura; todo esto cala en las venas del lector, que se empapa de realismo en cada escena:

Un gris, mohoso y sombrío edificio lo aguardaba, el cual, tras cruzar su umbral, exponía los efectos del clima sobre los libros de asientos registrales. No ayudaba mucho aquella lluviosa tarde, que levantaba sobre los presentes el olor del papel podrido prematuramente por la humedad portuaria.

Víctor Hugo Toussaint Vidal hace un uso inteligente de citas históricas o añadidos a pie de páginas, un acierto del autor que de esta forma facilita una brújula al lector para una adecuada orientación entre la historia y la trama novelesca. Por otro lado, el autor nos brinda deliciosas muestras, que desparrama de manera exquisita a lo largo del texto:

Emulando a Cortés, pasaría sobre tierras de la etnia Totonaca, – famosa aliada pre-colombina de los aztecas, calificada por su incapacidad intelectual –. De ahí, vería el bello pasaje texcalteca. – Aguerridos aliados de los españoles durante su trascendental conquista y cuyo valle mediaba al de Tenochtitlán (Ciudad de México), con el de la Villa Rica de la Vera Cruz).

Con su novela, Víctor Hugo se adentra en los pulmones de México y de ellos extrae aire fresco, además de un paseo más que interesante por su apasionante historia. Guerra en tiempos de amor y fe es una historia que no deja a nadie indiferente. Y, como dice en uno de sus lemas, “hagamos que esto suceda”.