Mis arrebatos

Abigrael Correa Ramos, autor de “Mis arrebatos”, jauría libertad y sonidos.

Abigrael Correa Ramos tiene los ojos pequeños pero la mirada de fuego. Con poco más de veinte años, este puertorriqueño de estatura mediana y pelo azabache, se bebe la vida a sorbos o “arrebatao”, que es la consecuencia onírica de un buen chute de marihuana y cuando la vena de la inspiración le toca todas sus fibras sensibles, una a una, y Abigrael, bolígrafo en ristre, como un espadachín del siglo XVIII, se bate y su espíritu, batidora desbocada, lanza pensamientos y reflexiones.

Y de esa jauría de jóvenes sonidos sale a la luz “Mis arrebatos”, un libro en clave de diario, escrito a golpe de momentos. Tiene su génesis en el huracán María, que en 2017 asoló Puerto Rico y dejó tan hermosa isla llena de desconchones y dolor. A partir de ahí, con el alma y el cuerpo tan llenos de pena, Abigrael Correa Ramos comienza su aventura literaria. Fue el pistoletazo que necesitaba, el “levántate, Lázaro” que hizo que surgiera su explosión creativa y sacase a la luz del mundo lo que guardaban sus sentimientos.

Claro como una mañana de un sol desnudo que se vislumbra desde los pórticos del malecón, el joven Abigrael nos descubre la fórmula peculiar de su escritura: Los momentos del arrebato. Cuando se encuentra “arrebatao” por los efluvios de euforia que le otorga un peta de marihuana, es cuando su mente mejor fluye y esas pulsaciones o, quizás, por las pulsaciones que emita su alma inquieta y romántica.

“Mis arrebatos” es un libro cargado de buenas energías, donde el autor realiza reflexiones muy maduras, pero de una aplastante sencillez y utiliza ejemplos contundentes, como el del elefante y el circo. O como el ejemplo del gato:  “Tienes que ser y permitir ser, disfrutar quién eres y disfrutar de quiénes son. Solo así podrás amar, igual que amas a un gato. Te adaptas a él y permites que sea él; un gato. No intentas cambiarlo, porque sabes que siempre seguirá siendo un gato. Ese es el verdadero amor, aquel que es capaz de amar lo que tiene por lo que es y no por lo que quiere que sea”.

Nosotros apostamos a que “Mis arrebatos” les hará pasar ratos de sonrisas y también momentos de reflexión. Porque Abigrael, con su mirada de fuego y su pluma llena de desatada jovialidad, les arrebatará de un golpetazo las malas energías y volverá la magia que irradia aquel rincón salinero y azulado de mar y horizonte antillano en el que se inspira.

@butacondelgarci