Peregrina y el sello mágico, una novela para los que nos sentimos niños

Nada más estimulante para los tiempos tan convulsos que ahora nos está tocando vivir que leer una historia de alfombras voladoras, apariciones súbitas, magia y sueños de un mundo casi perfecto. O la lucha por conquistar un mundo que roce lo perfecto. Todo esto lo ofrece Peregrina y el sello mágico, una novela de Carmen Gloria Rostion Allel, eminente doctora, especializada en Cirugía Infantil, Traumatología y Ortopedia, que ejerce en el Hospital de Niños doctor Roberto del Río, de Santiago, y es docente en la Universidad de Chile.

Peregrina y el sello mágico es una novela que está muy bien escrita; a lo largo de sus páginas derrocha paladas de talento. Nos llama la atención el colorido de su narración, los perfiles que dibuja, algunos de ellos magistralmente, y el ritmo que marca durante toda la trama. No existe ningún hueco sombrío, ningún punto oscuro en la autora que nos muestra párrafos de excelente calidad literaria y un perfil narrativo brillante, que debe seguir desarrollando. Porque Carmen Gloria, con su fantasía llena de energía colorista, transporta al lector a un mundo de magia, aunque la magia en sí la lleva guardada en su corazón merlinesco y generoso.

En la historia que nos brinda la autora, además de Peregrina, nos topamos con personajes entrañables y divertidos como las gemelas Celeste y Cinthya, o tan interesantes como Soraya, la erudita egipcia o el grandullón y sabio Oroz. La autora dibuja con maestría cada personaje y muestra su lado más humano y entrañable cuando aborda a los niños y logra sacarnos a pasear el niño que todos somos y, muchas veces, no queremos ser.

Fruto de su desbordante imaginación, Carmen Gloria nos pone en la mano un juego: el patinendo. La autora describe perfectamente los detalles del mismo y, sobre todo, imprime emoción y destreza en la narración de tan peculiar juego, tanto en las previas como en el desarrollo del mismo. Una gozada. A los lectores les recomendamos esta novela (Peregrina y el sello mágico), una obra que derrocha frescura y originalidad. Desde su contundente comienzo (con muchas ventanas abiertas), hasta su final. Y, por favor, abran los poros de la piel y el corazón. Vuelvan a ser niños.